El cacao también se elige con respeto. Es mucho más que un alimento: es una medicina ancestral, un superalimento lleno de propiedades y un compañero para el corazón y la mente. Como todo alimento poderoso, actúa en el cuerpo de diferentes maneras según la persona que lo consuma.
Aunque ofrece cientos de beneficios —nutricionales, emocionales y energéticos— también es importante conocer sus contraindicaciones y aprender a escucharnos cuando lo bebemos.
En Sumay Cacao no somos médicos, y siempre recomendamos consultar a un especialista si tienes dudas o alguna condición médica. Lo que compartimos aquí nace de la experiencia personal, de la observación de quienes consumen cacao ceremonial en su día a día y de la información que nos brindan médicos y terapeutas con los que hemos trabajado.
Cacao Ceremonial no es lo mismo que cacao en polvo o chocolate
Un error común es pensar que consumir cacao en polvo del supermercado o un chocolate al 80 % es equivalente a tomar cacao ceremonial. No lo es.
- El cacao en polvo desgrasado es un subproducto al que se le ha quitado la manteca, perdiendo gran parte de sus nutrientes y propiedades.
- Un chocolate al 80 % suele llevar azúcares, aditivos y grasas añadidas, lo que cambia su efecto en el cuerpo.
- El cacao ceremonial es pasta de cacao íntegra, que conserva manteca, antioxidantes, minerales y compuestos activos. Es esta forma completa la que se ha utilizado ancestralmente como alimento, medicina y herramienta espiritual.
Dosis y consumo consciente
El cacao es seguro y nutritivo para la gran mayoría de personas. Sin embargo, al ser un estimulante natural, es importante adaptar la dosis y también el momento del día: muchas personas prefieren consumirlo antes de las 17 h para no afectar el descanso nocturno.
Me gusta recomendar siempre que cada persona observe cómo se siente con el cacao y encuentre su propia dosis. No todos necesitamos la misma cantidad, y el cuerpo es el que marca el ritmo.
Como guía práctica:
- Para el consumo diario, es ideal empezar con 15 g e ir ajustando según cómo nos sentimos.
- Muchas personas se encuentran cómodas con 20–25 g al día.
- Para una ceremonia, no es necesario superar los 30–35 g: tanto el Cacao Grado Ceremonial como el Conscious Cacao son medicinas poderosas y no requieren más cantidad para abrir el corazón y acompañar el proceso.
Cada organismo responde distinto: en algunas personas el cacao puede resultar más estimulante, mientras que en otras —como en mi caso, que lo consumo a diario desde hace años— prevalece su efecto relajante gracias al magnesio y la melatonina natural que contiene.
Situaciones a tener en cuenta
1. Medicación y reguladores del ánimo
El cacao actúa sobre la serotonina y contiene triptófano, lo que puede interactuar con ciertos medicamentos.
- Antidepresivos ISRS: en dosis altas pueden aumentar demasiado la serotonina y generar riesgo de síndrome serotoninérgico.
- IMAO (antidepresivos menos comunes): no deben combinarse con cacao en altas dosis.
- También puede haber interacción con antipsicóticos, 5-HTP o plantas como el hipérico (St. John’s Wort).
En estos casos, lo recomendable es no superar los 15 g diarios y siempre consultar con un médico.
2. Corazón y presión arterial
El cacao es un vasodilatador natural: mejora la circulación y puede reducir la presión arterial hasta en un 40 %.
- Para personas con hipertensión grave, cardiopatías o medicación para el corazón, recomendamos dosis bajas (10–15 g) y supervisión médica.
3. Embarazo, lactancia y niños
En estos casos, el cacao no está prohibido, al contrario: puede ser nutritivo y beneficioso.
- La recomendación es adaptar la dosis (10–15 g) y observar la sensibilidad individual.
- En niños pequeños conviene empezar con cantidades mínimas y ver cómo responde el organismo.
4. Sistema digestivo y sensibilidad
La teobromina puede provocar molestias digestivas (náuseas, acidez, diarrea) en algunas personas. Esto depende del cuerpo de cada uno y de la variedad de cacao: algunos son más intensos y otros más suaves.
Si notas malestar, reduce la dosis o prueba con otra variedad.
5. Estimulantes y sensibilidad a la cafeína
Aunque el cacao contiene mucha menos cafeína que el café, sí incluye una pequeña cantidad.
- Si eres muy sensible a la cafeína o no la toleras, evita el cacao ceremonial o limítalo a dosis pequeñas.
6. Intolerancia a la histamina
El cacao puede liberar histamina. Si tienes intolerancia, evita el consumo diario o reduce la dosis al mínimo.
Respeto y escucha
El cacao ceremonial es una medicina del corazón, pero como toda medicina necesita respeto. No se trata de prohibiciones rígidas, sino de observar cómo nos sentimos.
Cada cuerpo es único: lo que a uno le estimula, a otro le calma. Con dosis adecuadas y consumo consciente, el cacao se convierte en un aliado profundo para la salud, la espiritualidad y el disfrute cotidiano.
¿Lista para elegir tu cacao?
Elige un cacao ceremonial con origen y cuidado, pensado para acompañarte en presencia.
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