Mole suave con cacao: el cacao más allá de la taza
El cacao ha formado parte de la gastronomía de América durante siglos, no solo como bebida, sino también como ingrediente utilizado en preparaciones saladas.
El mole mexicano es uno de los grandes ejemplos de cómo el cacao puede aportar complejidad a una receta. Existen muchas versiones de mole, algunas con procesos largos y numerosos ingredientes, pero hoy queremos acercarnos a esta tradición con una versión más sencilla y adaptada a una cocina cotidiana.
Este mole suave combina cacao ceremonial con especias y frutos secos para crear una salsa con un sabor profundo, ligeramente especiado y muy versátil.
Es perfecto para acompañar verduras asadas, arroz, legumbres o platos vegetales.
Ingredientes
- 15 g de cacao ceremonial Sumay
- 1 tomate maduro grande o 150 g de tomate triturado natural
- ½ cebolla
- 1 diente de ajo
- 20 g de almendras o nueces
- ½ cucharadita de canela
- ½ cucharadita de comino
- Una pizca de chile suave o pimentón (opcional)
- 150 ml de caldo vegetal o agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
Preparación
Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén y sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén tiernos.
Añade el tomate y cocina unos minutos hasta que la mezcla reduzca ligeramente. Incorpora las almendras, las especias y el caldo vegetal.
Cocina a fuego suave durante unos minutos para que los sabores se integren.
Añade el cacao ceremonial al final y mezcla hasta que se funda completamente en la salsa.
Tritura todo hasta conseguir una textura cremosa y ajusta la sal al gusto.
Cómo disfrutarlo
Este mole suave queda delicioso acompañado de verduras asadas como calabaza, boniato o berenjena, también con arroz, quinoa o legumbres.
El cacao aporta una nota profunda y ligeramente tostada que transforma una receta sencilla en un plato con más capas de sabor.
Cocinar con cacao: una tradición que continúa
Desde América, el cacao ha viajado durante generaciones como alimento, bebida y elemento cultural. Recuperar su uso en la cocina es también una forma de descubrir nuevas maneras de relacionarnos con este ingrediente ancestral.