Cacao frío con naranja: el ritual del cacao en verano
Cuando pensamos en cacao ceremonial muchas veces imaginamos una bebida caliente, reconfortante y conectada con los meses más fríos. Pero el cacao también puede acompañarnos en verano en una versión más ligera, fresca y vibrante.
Esta receta une la intensidad del cacao puro con las notas cítricas de la naranja, creando una bebida equilibrada, aromática y natural para disfrutar en cualquier momento del día.
El cacao conserva toda su personalidad: su textura, su aroma profundo y ese carácter que lo diferencia de un cacao convencional. La naranja aporta frescura y luminosidad, creando una combinación sencilla pero especial.
Ideal para tomar por la mañana, como pausa consciente o como alternativa saludable a bebidas azucaradas durante los días de calor.
Ingredientes
- 20 g de cacao ceremonial Sumay
- 200 ml de agua caliente
- 100 ml de agua fría o bebida vegetal (avena, almendra o coco)
- Zumo de media naranja natural
- Ralladura fina de naranja (opcional)
- Una pizca de canela (opcional)
- Endulzante natural al gusto (opcional)
- Hielo
Preparación
Comienza preparando el cacao ceremonial como lo harías en tu ritual habitual. Añade el cacao al agua caliente y mezcla hasta conseguir una bebida cremosa y homogénea.
Deja que se temple unos minutos y añade el zumo de naranja recién exprimido. Incorpora el agua fría o la bebida vegetal y mezcla suavemente.
Sirve con hielo y termina con un poco de ralladura de naranja para potenciar su aroma.
Puedes prepararlo también con antelación y conservarlo en frío para disfrutarlo durante el día.
Una nueva forma de conectar con el cacao
El cacao ceremonial no pertenece únicamente a una estación del año. Su versatilidad permite crear nuevas formas de disfrutarlo, adaptándolo a cada momento y cada temporada.
Esta versión fría nos recuerda que un ritual también puede ser fresco, ligero y lleno de vida.